Fin de semana
raro donde los haya. Se supone que debería haber trabajado como un perro (¿los perros trabajan?). Y se supone que debería sentirme fatal por no haberlo hecho. Pero resulta que no. No recuerdo haber estado tan en
paz conmigo mismo desde aquella vez en que me comí de una tacada toda una caja de donuts glaseados rellenos de crema de dulce de leche.
Paz, s. En política internacional, época de engaño entre dos épocas de
lucha.
A lo mejor es porque ha sido un fin de semana
distinto. Muy agradable, ciertamente.
Y como la verdadera intención de esta entrada no es entrar en detalle en la vida del alter ego de Janko, vamos a darle un sentido a el tiempo invertido en escribir estas líneas. Vamos a
ejercitar la mente. Y qué mejor forma que con un par de paradojas:
(1)En un pueblo hay un peluquero. Este profesional del pelo y la cuchilla afeita a todos los hombres del pueblo que no se afeitan a sí mismos. Pregunta: ¿El barbero se afeita él mismo?
(2)La siguiente fue propuesta por el matemático inglés P. E. B. Jourdain en 1913. Tenemos una tarjeta, estando escrito en una de sus caras:
- La sentencia en el otro lado de esta tarjeta es verdadera.
En el otro lado está escrito:
- La sentencia en el otro lado de esta tarjeta es
falsa.
¿Y a qué viene esta
demostración pública de falta de criterio a la hora de publicar cosas cuya finalidad es entretener? Pues no lo sé. ¿Pero a que parezco más interesante por escribir cosas que supuestamente requieren esfuerzo intelectual, aunque no sepa la respuesta ni me interese?
Y ahora el momento humilde.
Humildad, s.
Paciencia inusitada para planear una venganza que valga la pena.
Como es de sabios
rectificar, yo no soy sabio y me encanta destrozar frases populares, rectificaré. He de decir que mi querida Scarlett no se ha operado las protuberancias pectorales. Ya venían así de
notables de serie. Mi fallo fue hacer caso a la primera información que recibí al respecto, por lo que he aprendido la lección. Cada vez que alguien difame el buen nombre de alguna de mis futuras esposas (tontería que tendré que ir abandonando ya) me tocará buscar fotos suyas en internet enseñando las mamas para confirmar la veracidad de las posibles acusaciones. Creo es lo que llaman
periodismo científico.
Y recordad... hay dos palabras que os abrirán todas las puertas en la vida:
- Empujar
- Tirar
Salut!